
Respecto a las vinculaciones políticas. Igual que los electores que son quienes eligen a Camps o Fabra, también les atribuimos racionalidad tanto en el consumo como en el voto y pueden elegir ¿sabiamente?. La diferencia es que afortunadamente no gobernamos las empresas por democracia con criterios cortoplacistas, con verdades a medias, deficits perennes y directivos infracualificados.
Pensando sobre todo esto parece que lo peor de todo es que intentamos trasladar la mediocridad actual de la vida política a los negocios. El nuevo juego consiste en desestimar cualquier iniciativa porque es demasiado buena para aceptarla. Es como si estuviésemos obligados a bajarnos a una infame media intelectual para no desafinar.
Respecto al poso moral de las declaraciones reiteradas del Sr. Roig, es cierto que pueden cansar, pero entiendo que es muy valiente al hacerlas porque hay mucha gente que puede confudirse y derivar en palabrería como la que veo en el articulo y sobre todo comentarios de gente aburrida, desesperada, resentida y con muchísimos problemas que sigue intentando externalizar para buscar un culpable ajeno a su propio trabajo. En todo caso decir esto sigue siendo estrategicamente una manera de seleccionar a clientes inteligentes (jefes) algunos a corto plazo y otros volverán al retail de Mercadona tras comprobar que las restantes opciones no son tan buenas.
Mercadona y Roig mejoran España, no la empeoran, ojalá todos los españoles hiciesen país desde su puesto de trabajo eso es lo que reclama, pero no se le entiende. Es un estratega.